Diseñadora textil
Núria Folch
Lleva el diseño de cada pieza y elige los tejidos de temporada. Es quien te enseña las muestras en la visita y quien decide si una tela aguanta o no un salón con mucho sol.
Nosotros
Somos cuatro personas en un local de Colón, entre rollos de tela y dos máquinas de coser industriales. No tenemos catálogo de tallas: cada pieza empieza en tu ventana.
Cómo empezamos
El primer encargo fue para un piso de la calle Colón, en 2014: tres visillos y una cortina de salón. La clienta nos presentó a dos vecinas y así, encargo a encargo, montamos el taller que hoy sigue en el mismo edificio.
Nunca quisimos crecer hasta convertirnos en fábrica. Preferimos tener trabajo para tres o cuatro semanas por delante y conocer el nombre de quien nos escribe.
Cómo trabajamos
Cuando confirmamos un pedido, Núria dibuja una ficha con las medidas exactas, el tipo de dobladillo y el sistema de cuelgue elegido. Esa ficha viaja con la tela durante todo el proceso, para que no se pierda ningún detalle acordado en la visita.
Solemos tener entre 9 y 14 pedidos abiertos a la vez. Cuando llega uno nuevo, avisamos del plazo real, no de uno optimista que luego no cumplimos.
El equipo
Diseñadora textil
Lleva el diseño de cada pieza y elige los tejidos de temporada. Es quien te enseña las muestras en la visita y quien decide si una tela aguanta o no un salón con mucho sol.
Instalador
Monta rieles, barras y paneles japoneses desde hace ocho años. Es quien mide en la primera visita y quien vuelve para dejar la pieza colgada y a punto.
La visita y el presupuesto no tienen coste, decidas o no encargarnos el trabajo.